Martes, y aunque no sea trece,
Parece como si todo hubiese salido mal.
El sol anda escondido entre las nubes
Porque no soporta tu ausencia ni un minuto más.
Trece son los años compañera,
Que me diste cobijo cuando no había nadie más,
Trece fueron los inviernos que vivimos con total ingenuidad,
Trece las primeras que nos hicieron soñar.
Trece vidas y 24 sueños son
Los que permanecerás siempre conmigo.
Aunque el frío muerda y el sol queme,
Aunque la tierra te cubra, y ya no regreses.
Temprano abandonaste a la vida entusiasmada,
Temprano te levantaste y te fuiste al alba,
Temprano andas metida en la tierra harinosa.
Grito al viento todo aquello que no te pude decir,
Sollozo al otoño que no me pude despedir,
Termino llorándole a la vida por qué te tuviste que ir.
Voy a barrenar la tierra hasta encontrarte,
Voy a besarte la piel dormida,
Descubrirte y darte un soplo de vida,
Voy a arrancar con los dientes todas las hierbas crecientes.
Volverás a casa a sentarte en la estufa,
Por el camino hendido por donde viniste,
Volverás por entre las flores marchitas de cuando te fuiste.
Volverás del rincón de los olvidos
Para nunca volver a marcharte.
Alegrarás mis oscuras noches
E inundarás las mañanas con tus gruñidos,
Mientras dormida aún velas por mis sueños.
Yo quiero ser la encina que ocupas
Cuando al alba la noche amanece,
Para llorarte con gotas de rocío.
Yo quiero ser la grieta por la que asomas,
Yo quiero ser la luna que en las sombras te guardan
Yo quiero ser la muerte empedernida
Que contigo habita entre sollozos.
Yo quiero ser compañera,
Tu lazarillo en la vida
Y tu oscuridad en la muerte.
No te vayas y me dejes a tientas,
No te vayas pues sólo quedan tinieblas,
No te vayas compañera de vida,
Pues te querré para siempre.
martes, 24 de octubre de 2017
viernes, 12 de mayo de 2017
AHORA YA ES TARDE PARA UN ÚLTIMO VE(R)SO
Ahora que no estás soy como un gato herido,
Huyendo por las esquinas de cualquier soplo de humanidad.
Me lamo las heridas con los besos que no te di,
Aunque escueza y no cure, aunque se abran y no cicatricen,
Aunque la sangre arda y los rasguños quemen.
Ahora que ya no estás
he borrado los domingos de mi agenda
Y los viernes saben a muerte.
Los días soleados son
tan tormentosos que
Ahora siempre llevo un paraguas por si acaso,
Y es que ahora en mi subconsciente siempre llueve.
Aunque los días pasen
y ya no estés,
En mi vida siempre será martes por la tarde,
Mientras espero que vuelvas sentada en el andén.
Ahora, me planteo otras formas de vida aunque ya no viva,
Aunque mi corazón no sienta y se desborde.
Ahora que me han venido a la mente todos los suicidios que
no cometí,
Los tengo todos bien agarrados para que no se escapen.
Ahora que te has ido yo,
Seguiré esperando debajo de la cama a que vengas,
Aunque la ilusión me mate y la realidad me supere.
Ahora que sé que ya no volverás,
La vida me consume como el último cigarrillo que nos fumamos
a medias.
Ya no puedo, no consigo entender que los domingos haya otro
plan.
Ya no creo más sapos
que sepan amar.
Ahora que ya no estás, la vida sobra y el mundo
estorba,
Aunque la soledad me trague y el verano muerda.
Ahora que sé que ya no volverás,
Ahora que el humo se ha consumido,
Ya no queda nada más,
Y yo me esfumo como si nunca antes hubiésemos existido.
Ahora que ya no estás, no he dejado de pensar en ti un
instante.
Ahora que ya no hay tiempo,
Desaparezco entre las olas
Dejando marcas en la arena.
sábado, 30 de abril de 2016
Te vi volar libre
Te vi volar libre como el aire
Y sentí la brisa del mar con tu mirada.
Te vi caer, y encerrarte
En una cárcel de amor
Que te cortó las alas.
Créeme,
No hay nada mejor que
Dejar al pájaro volar libre
Y sentirte libre junto a él,
Sin jaulas, y contemplando
Su belleza entre las nubes.
Te ví volar y caer,
Y no sé cuándo me gustaste más
Cuando te proclamaste dueña de los mares,
O cuando te declaraste culpable del crimen.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Y volaron mis miedos desde tu balcón
Se me fueron las ganas de vivir
Por esta melancolía afligida
Que abruma mi corazón.
Señalaron los indicios
Que las cosas de la razón
No tenían salvación.
Me escondí en el bosque perdido de mis miedos
Al que ahora no le encuentro un camino
Que muestre un poco de sentido común.
Vago sin mi cordura por este laberinto sin fin
Que algún día recordará mis pasos
Por aquel camino que nunca aprendí.
Como la de aquella Cenicienta
Mi alma se perdió,
Y fui volando por ahí
Hasta encontrar el canto
De aquel colibrí.
Por esta melancolía afligida
Que abruma mi corazón.
Señalaron los indicios
Que las cosas de la razón
No tenían salvación.
Me escondí en el bosque perdido de mis miedos
Al que ahora no le encuentro un camino
Que muestre un poco de sentido común.
Vago sin mi cordura por este laberinto sin fin
Que algún día recordará mis pasos
Por aquel camino que nunca aprendí.
Como la de aquella Cenicienta
Mi alma se perdió,
Y fui volando por ahí
Hasta encontrar el canto
De aquel colibrí.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
Dueña de mi insomnio errante
Te envidio por ser como eres
Por tu amor propio
Y la facilidad de refugiarte en tu mundo
Cuando algo sale mal.
Por tu amor propio
Y la facilidad de refugiarte en tu mundo
Cuando algo sale mal.
Admiro tu fortaleza para ignorarlo todo
Y esconderte bajo las sábanas.
Como si ese fuese el lugar más seguro del mundo
Donde las balas no llegan y las palabras no hacen daño.
Y esconderte bajo las sábanas.
Como si ese fuese el lugar más seguro del mundo
Donde las balas no llegan y las palabras no hacen daño.
Te miro
Y veo el mundo tras de ti
Con las palabras arrastra
Y el suelo lleno de historias que ya son pasado.
Y veo el mundo tras de ti
Con las palabras arrastra
Y el suelo lleno de historias que ya son pasado.
A veces te miro y encuentro tan seguro el mundo
Que me dan ganas de esconderme contigo,
Reír como si nada más importase
Y bebernos a trago la última botella de Lambrusco.
Que me dan ganas de esconderme contigo,
Reír como si nada más importase
Y bebernos a trago la última botella de Lambrusco.
Te miro, y en mi guerra encuentro tu paz
En mi tristeza encuentro tu armonía
Y en tus ojos encuentro la belleza eterna.
Contigo encuentro salida a mi pena.
En mi tristeza encuentro tu armonía
Y en tus ojos encuentro la belleza eterna.
Contigo encuentro salida a mi pena.
Pero de nuevo te encierras
Y siento que el mundo se derrumba
La noche nos dará de nuevo la felicidad que los días nos quitan,
Y volverá la magia como si los días no se hubiesen marchado.
Y siento que el mundo se derrumba
La noche nos dará de nuevo la felicidad que los días nos quitan,
Y volverá la magia como si los días no se hubiesen marchado.
Nos escaparemos de la ciudad
Dejando en ruinas nuestros corazones apagados
Y huiremos donde los nuevos horizontes ya no nos dañen
Como prófugas que quieren no quererse ya más.
Dejando en ruinas nuestros corazones apagados
Y huiremos donde los nuevos horizontes ya no nos dañen
Como prófugas que quieren no quererse ya más.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Todavía no te conozco y ya te quiero
Te imagino soñador, valiente
Y con ganas de comerte el mundo.
Te imagino con la mirada tierna
La sonrisa puesta y las ganas de soñar.
Te imagino de lejos
Y a veces te diviso en el mar
Esperando que el amor de tu vida
Aparezca de entre las olas para quedarse.
Ya no queda tiempo.
Alguien se acerca por la orilla
Y yo te imagino saliendo a mi encuentro,
Recuperando todos esos momentos
Que aún no hemos vivido.
Te imagino feliz,
Y ya me entran ganas de conocerte.
Entonces,
Siento que te he esperado toda la vida
Que ya te quiero
Y te echo de menos...
viernes, 25 de septiembre de 2015
Ciudad Dormida
Esta noche vamos a quemar la ciudad a besos
Y en el túnel del olvido,
Dejaremos que se pierdan nuestros miedos,
Juntos borraremos nuestros pasados inertes.
Bailemos en medio de Gran Vía
Y hagamos que los coches dancen.
Convenzamos a los locos que la vida es un gran baile
Porque hoy la felicidad no nos la quita nadie.
Mañana Madrid amanecerá más bonita que nunca
Y nosotros seremos los culpables de que Cibeles sonría.
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