Aquella que no es capaz de conquistar un corazón.
Aquella que ni siquiera puede retener a alguien a su lado.
Pero, es que no se trata de retener, sino de estar juntos sin obligaciones, hacer las cosas porque quieres. Eso es lo que importa en la vida.
Ser un juego nacido de tu aburrimiento, y también esa veleta a la que el viento se lleva sin querer.
Soy todo aquello que has desechado, la peor parte de la historia de tu vida.
Hoy pido perdón por habernos cruzado por el camino, y también por haberte querido, me pido perdón a mí. Por no haber seguido el camino que debía y haber rechazado lo que merecía.
Simplemente debí haberte arrancado cuando todavía podía.